Los menores también poseen una identidad digital, en muchas ocasiones incluso antes de haber usado Internet, fruto de la información que los demás suben a la red.
Cuántas fotos se suben al día de “monerías que hace mi niño”, “la primera vez que mi niña hace…”, “el quinto cumpleaños de Juan”,… Todo esto se sube a la red y se comparte con amigos y, en algunas ocasiones, con desconocidos.
Todo lo anterior influye en nuestra huella digital, que es el rastro que dejamos en aquellos lugares de Internet por los que vamos navegando y dejando información. Puede perdurar muchísimo tiempo, incluso para siempre. Cuando subimos una información a la red, perdemos el control sobre ella y no sabemos cuándo ni hasta quién puede llegar. Las huellas que dejamos en la red son muy difíciles de borrar.
Es muy sencillo subir fotografías, vídeos o
comentarios a Internet, pero no es tan fácil borrarlos. En Internet, las
huellas que dejamos, son difíciles de borrar.
Por todo ello, debemos trasladar a los menores que:- Es muy importante que seamos selectivos a la hora de publicar cualquier tipo de información en Internet. Tengamos en cuenta que la foto más graciosa o traviesa o el comentario más perspicaz puede no serlo dentro de unos años.
- Es fundamental explicarles la importancia de esta huella digital así como la perdurabilidad de la información en Internet.



